Click acá para ir directamente al contenido

Jueves 14 de febrero de 2019

Un hombre se quejó del llanto de su bebé en un avión y ella dio cátedra con su respuesta

La madre hizo de todo para intentar calmar a su niña pero no lo logró.

La carta que una mujer anónima publicó en una página de Facebook dirigiéndose al hombre que reclamó por los llantos de su hija en un avión se volvió viral por su categórica y fantástica respuesta.

Según la publicación, la madre hizo de todo para evitar que su pequeña hija llorara durante un vuelo, pero estaba enferma, tenía hambre y estaba cansada y por más que intentó que no sucediera la niña se puso a llorar cuando despegaron.

Durante su relato la mujer cuenta que era tanta su desesperación que terminó llorando con la niña y la actitud de su compañero no era de gran ayuda.

"Sólo con los excesivos resoplidos que soltaste cuando nos abrochábamos los cinturones, quedó claro que estabas molesto por nuestra presencia. En ese momento, mi niña pequeña se estaba riendo y jugando. Obviamente demasiado fuerte para tu gusto. Me pregunté si habías tenido un mal día o si este temperamento malhumorado es tu comportamiento normal", comienza diciendo el relato.

"Durante semanas, busqué trucos para viajar con niños, guardé juguetes, juegos y libros, y me descargué películas. Le di antihistamínico y sedante para asegurarme de que cualquier rastro de sinusitis no hiciera que le dolieran los oídos y para ayudarla a descansar, pero no funcionó (...) Hice todo lo que estaba a mi alcance para mantenerla tranquila y calmada", continuó.

"Se había levantado de madrugada, no había comido mucho porque no quería comer en el aeropuerto y se estaba recuperando de una sinusitis. Estaba agotada y quisquillosa y me pregunté si sería por la presión del avión en sus oídos", añade. "Casi empecé a llorar yo misma. Sentía vergüenza y culpa por no poder controlar a mi propia hija".

La mujer tuvo que vivir todo esto, a lo que se sumaron los murmullos de los demás pasajeros y en espacial de su compañero de asiento.

Finalmente la pequeña se calmó cuando la asistente de vuelo le pasó un vaso y una bombilla para que jugara. Fue ahí que la madre se dio cuenta que el problema lo tenía el hombre molesto y no su hija.

"Los gritos se detuvieron y mi hija empezó a estar contenta. La amable asistente nos dijo: "¡No pasa nada! ¡Volar es difícil para todos, y ambos están muy bien!". De alguna forma, su amabilidad calmó a mi bebé, sus simples palabras me hicieron sentir mejor. Ella tenía razón. ¡Lo estábamos haciendo genial! Lo estábamos haciendo lo mejor que podíamos y eso es lo mejor que podemos hacer".

"Los niños pueden ser terriblemente incómodos ahora, manejarán el mundo cuando seas viejo y gris. Los niños pueden ser molestos y francamente odiosos, pero también son innovadores y brillantes. Estos niños podrían algún día descubrir la cura para el tipo de cáncer que afecta a tu familia", dice en la carta que demás llama al hombre a ser más paciente.

"Los necesitaremos un día, y ellos nos necesitan ahora", concluye.

SEGUIR LEYENDO