Click acá para ir directamente al contenido

Lunes 21 de septiembre de 2020

Maisie Williams confiesa que sufrió el "síndrome de la impostora" durante todo el rodaje de 'Game of Thrones'

Su falta de formación como actriz la llenó de inseguridades.

Es cierto que ya pasó más de un año desde el último capítulo de 'Game of Thrones', sin embargo, la épica serie de HBO seguirá presente en la vida de los fans y sobre todo en la de los actores que se hicieron famosos al participar en ella.

Tal como lo confesó Maisie Williams, que pese a haber trabajado durante casi una década en esta ficción nunca dejó de sentirse como una impostora del mundo de la interpretación.

"Nunca me he formado como actriz, y como empecé a dedicarme a esto siendo muy joven, realmente nunca he creído que fuera parte de esa profesión. Definitivamente, siempre me he sentido como una forastera", reconoció la británica, que dio vida a uno de los personajes más carismáticos de la serie, Arya Stark.

"Creo que incluso después de una década siendo actriz todavía tengo el síndrome de la impostora. Ese que te hace preguntarte constantemente si esto es realmente a lo que quieres dedicarte o si es buena idea querer dedicarte a ello el resto de tu vida", contó en una conversión con la la edición británica de Glamour.

"Tal vez debería dejar de pensar demasiado en todo esto, ¿verdad? Pero en cambio me paso el día sentada en mi cama pensando que quizás nadie me quiere. Que quizás no debería salir a la calle ni abandonar mi casa", confiesa Williams, que para evitar este autosabotaje se refugió todo este tiempo en un grupo de amigos ajenos al mundo de las cámaras para ayudarla a mantener los pies en la tierra.

"Con ellos hacía las cosas que hacían las personas de mi edad. Y gracias a eso me sentí normal por primera vez en mi vida. Encajé en ese lugar y fue un momento realmente increíble para mí porque empecé a mirar hacia afuera en lugar de mirar hacia adentro", explica.

"Creo que nunca he trabajado en un rodaje en el que me sintiera tan libre y sonriente. Todo el mundo necesita poder pasárselo bien en el plató y no sentirse juzgado por cada cosa que hace", concluye Williams.

SEGUIR LEYENDO