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Jueves 1 de diciembre de 2016

Estas son las técnicas extremas que los actores de Hollywood ocupan para engordar

Porque en el cine no todo es glamour.

En Hollywood no todo es mantenerse en forma. Muchas son las veces en que los actores han tenido que verse expuestos a condiciones de alimentación extremas para poder literalmente transformar sus cuerpos porque un papel lo exige. 

Estos son 7 ejemplos de estrellas de la pantalla grande que tuvieron que subir de peso en tiempo record en base a una alimentación que, para muchos, podría ser incluso repugnante. 

George Clooney: para este galán de Hollywood, subir de peso incluso le significó un Oscar. Su transformación fue en Syriana, una cinta de 2005 para la que aumentó su 13 kilos en base a papas fritas, donas y dejar de lado el ejercicio. 

"La clave era comer hasta tener ganas de no vomitar y asegurarte de no vomitar", dijo Clooney.

 


Robert De Niro: este es otro ejemplo de actor que ganó el Oscar con varios kilos de más. En Toro Salvaje, una película de 1980, personificó al boxeador Jake LaMotta para lo que debió engordar 30 kilos. El director, Martin Scorsese, le dio unos meses libres para irse a Italia a comer toda la pizza y pasta que pudiera.

La transformación fue tan grande, que rodar las últimas escenas tomó mucho más tiempo porque De Niro se cansaba fácilmente. 

  


Ryan Gosling: este caso es un papelón. En 2009 fue elegido para protagonizar The Lovely Bones, para lo que engordó 30 kilos. El problema es que nadie le pidió que lo hiciera. Simplemente comió y comió porque sentía que su personaje era así.

Cuando llegó al set, le dijeron que se veía horrible y optaron por cambiar al protagonista. Mala jugada, Ryan.

  


Jared Leto: este actor/músico/modelo es experto en transformar su cuerpo dramáticamente para los distintos papeles que le ha interpretado. En Chapter 27 le tocó hacer de asesino de John Lennon y para lograr su apariencia, mezclaba helado con aceite de oliva y salsa de soya, lo metía al microondas y luego lo comía. Suena asqueroso y fue asqueroso. "No hubo un solo momento de disfrute en esos meses", dijo sobre su cambio.

  


Colin Farrel: otro caso más que recurrió al helado derretido en el microondas. Para su papel en Langosta, donde debió subir 18 kilos, agregó a su dieta cantidas enormes de hamburguesas con papas fritas y tortas de chocolate.

"No fue tan divertido, y eso que me gustan las hamburguesas", dijo el actor.

 


Matt Damon: es el único de la lista que lo pasó bien engordando. Para Gibraltar el actor se volvió loco comiendo hamburguesas, filetes, papas fritas, productos de McDonalds y cuando podía, lo cubría todo con Doritos. 

"Probablemente es la vez que mejor lo he pasado trabajando", dijo después del rodaje. 

 


Christian Bale: es el que rompió corazones con su gordura. La actriz Jennifer Lawrence estaba encantada de compartir el set con Batman, sin embargo, dijo que se había encontrado con 'Fatman'. Para Bale tampoco fue bueno. "Tu cuerpo empieza a decir no, por favor", señaló sobre su transformación.

 

 

 

 

 

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