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Lunes 28 de septiembre de 2020

¿Abandonarán el nido? Michelle Obama reconoce que ella y Barack están hartos de vivir con sus hijas

Al parecer la convivencia debido a la pandemia no tiene de buen ánimo a la familia Obama.

El confinamiento por la pandemia del coronavirus tiene a varias personas con las emociones a flor de piel y pueden explotar fácilmente con cualquier cosa. Esto le pasa tanto a las personas comunes y corrientes como a famosos.

Al menos así lo acaba de reconocer en una entrevista la propia Michelle Obama, que lleva varios meses conviviendo sin salir de casa junto a su marido Barack Obama y junto a sus hijas Sasha y Malia. Un encierro voluntario que no está siendo tan perfecto como ellos esperaban, sobre todo pasados los primeros meses en los que pasar tanto tiempo en familia les parecía un regalo ahora que sus hijas están estudiando en la universidad.

"Al principio éramos muy organizados y pasábamos los días separados haciendo nuestro trabajo respectivo porque las niñas todavía estaban dando clase a distancia. Así que cuando terminábamos nuestras obligaciones nos juntábamos para hacer un poco de ejercicio y ya por la noches planificábamos actividades que incluían en hacer puzzles, jugar a juegos de mesa y beber algunos cócteles", explicó la ex primera dama a través de una videoconferencia con el presentador Conan O’Brien.

"En serio, hacíamos de todo. Por ejemplo, Barack enseñó esgrima a las niñas. E incluso organizamos un día dedicado al arte en el que pintábamos acuarelas y las exponíamos por casa. Pero insisto, todo eso ocurrió durante las primeras semanas de confinamiento", apuntó Michelle, que reveló que cuando pasó el tiempo las cosas empezaron a complicarse entre ellos y sus hijas.

"Creo que las primeras en estar hartas de estar en casa con nosotros fueron ellas. Lo cual me pareció genial porque nosotros también estábamos bastante cansados de ellas. Por suerte llegó el verano y pudimos salir para irnos al viñedo, que es donde todavía estamos. Es un lugar en el que tenemos mucho más espacio para pasear y romper esa dinámica de hacerlo todos juntos que teníamos", confirmó.

"Pero ahora que las niñas ya comenzaron sus clases por Zoom, porque están estudiando a distancia, vuelven a no estar muy contentas de tener que vivir con nosotros", reveló resignada asumiendo que es algo con lo que van a tener que lidiar bastantes meses más. Bueno, pasa hasta en las mejores familias.

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