Vero e Ignacio exorcizan los demonios de su infancia y resignifican los miedos. Porque hay fobias que nunca se superan, pero frente a las bendis hay que hacerse los valientes.
Vero e Ignacio exorcizan los demonios de su infancia y resignifican los miedos. Porque hay fobias que nunca se superan, pero frente a las bendis hay que hacerse los valientes.