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Miércoles 27 de mayo de 2020

Mapa Play | Transformar la basura en combustible verde y barato sí es posible

De seguro la mayoría de uds se acuerdan de la última escena de 'Volver al futuro, Parte I', cuando el Doc llegaba del futuro con su Delorean y buscaba basura para usarla como combustible, y así poder llevar a Marty y a su novia al futuro, para una nueva aventura.

Bueno, así como los Supersónicos y todos sus artefactos que ahora vemos en el día a día, esto está a punto de volverse realidad en California donde, los primeros días del 2021, comenzará a funcionar la más grande planta de Hidrógeno verde del mundo, donde los científicos usarán basura como papel usado, neumáticos viejos, textiles y plástico para producir la energía de hidrógeno más barata y ecológica de la Tierra.

Super-Green Hydro (SGH2) procesará 42 mil toneladas de desechos sólidos en la energía de hidrógeno más limpia del planeta y pudiendo competir con los costos del hidrógeno más barato y sucio hecho de carbón y gas, y mucho menos costoso que otro hidrógeno verde. Una tecnología que estará funcionando y produciendo hidrógeno verde todo el día, todos los días del año, lo que significará 11 mil kilos de hidrógeno por día. Según SGH2, esto los hace 3 veces más grandes que cualquier otra planta de energía de hidrógeno, una fuente que describen como el "eslabón perdido" a un mundo descarbonizado.

SGH2 ha creado un sistema mediante el cual un gas rico en oxígeno, alimenta a una cámara que contiene una antorcha de plasma que calienta la basura a más de 3,500 grados Celsius. Este rápido cambio de estado, de sólido, a líquido, a gas y finalmente a plasma, separa los átomos de hidrógeno de las moléculas de hidrocarburos que luego se utilizan para obtener energía. El calor intenso también elimina el alquitrán o las partículas que a veces se pueden producir como subproductos.

Lawrence Berkeley National Lab realizó un análisis de carbono del ciclo de vida del hidrógeno producido de esta manera y descubrió que por cada tonelada de hidrógeno producido, la tecnología mitigaba de 23 a 31 toneladas de dióxido de carbono. Esos son entre 13 y 19 toneladas más de dióxido de carbono que se evitan, a diferencia de otras plantas de hidrógeno verde.

"Nuestro proceso extrae todo el carbono de los desechos ... elimina todas las partículas y gases ácidos, y no produce toxinas ni contaminación. El resultado final es hidrógeno de alta pureza y una pequeña cantidad de dióxido de carbono biogénico, que no es aditivo a las emisiones de gases de efecto invernadero", se lee en el sitio web de SGH2.

Todo el proceso está muy bien explicado, en el video a continuación:

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