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Miércoles 15 de abril de 2020

Los 7 países que mejor combaten al coronavirus tienen algo en común: todos tienen líderes mujeres

Y no lo decimos nosotras, lo dicen los números.

Por si no lo sabías, los países que mejor respondieron a las crisis por la pandemia de coronavirus alrededor del mundo tienen algo mucho más importante que la mejor tecnología y hábitos culturales fuertes: todos son liderados por mujeres.

Tal como asegura Forbes, los 7 países que respondieron de la mejor manera ante la difícil situación por COVID-19, tienen una mujer al mando.

Islandia, Taiwan, Alemania, Nueva Zelanda, Finlandia, Dinamarca y Noruega se han mantenido fuertes en cuanto al control y manejo del contagio en sus regiones.

Sobre todo si nos concentramos en el número de fallecidos por coronavirus reportados en los respectivos países.

Los números no mienten:

  • Nueva Zelanda: 4
  • Taiwán: 6
  • Islandia: 8
  • Finlandia: 49
  • Noruega: 98
  • Dinamarca: 260
  • Alemania: 2,673

¿Qué es lo que las diferentes líderes están haciendo para confrontar exitosamente la pandemia?

En el caso de una gran nación como lo es Alemania, todo gira en torno a la manera en que se habla a la población con la realidad de lo que sucede: es decir, sin mentiras.

Angela Merkel, la canciller federal alemana desde 2005, se ha concentrado en el problema que representa la infección en el país, pero siempre de la mejor manera. La líder informó prematuramente sobre lo peligroso del coronavirus, que podría infectar hasta al 70% de la población del país y los alemanes lo entendieron: "Es muy serio. Así que tómenlo de manera seria". Y así lo hicieron.

Los números son graves, pero las muertes se han mantenido bajas (2,673) comparadas con las de sus países vecinos España (17,489) Francia (14,967) e Italia (20,465).

Al hablar de Taiwán y su líder, Tsai Ing-wen, tenemos que comentar sobre las acciones necesarias y efectivas para el país. Ing-wen aplicó 124 medidas oportunas para detener la infección con lo que se evitaron en un primer momento los encierros y aislamientos obligatorios.

Una vez controlada la situación, con sólo 393 casos confirmados, 124 recuperaciones y 6 muertes, Taiwán comenzó a brindar ayuda a otros países. Resulta que Tsai Ing-wen envió 10 millones de mascarillas a Estados Unidos y la zona de Europa para ayudar en la pandemia.

Por otro lado, Jacinda Ardern, primera ministra de Nueva Zelanda no esperó a que la situación empeorara, sino que tomó precauciones básicas.

Comenzó las cuarentenas y encierros de máximo nivel cuando apenas se tenían reportes de 6 casos en la región. Detuvo la entrada de extranjeros para evitar contagios y fue clara en cuanto los pasos que había que seguir.

Con sólo 9 reportes de muertos por coronavirus y 1,072 casos confirmados, Ardern no bajará la guardia y continuará con medidas severas hasta que la situación lo demande. No quiere decir que todos tengan más acceso a los avances tecnológicos de primer mundo, sino que los recursos científicos y tecnológicos ayudan a la población.

En el caso de Islandia, gracias a las medidas de su líder, Katrin Jakobsdóttir, se pudo controlar y atacar la enfermedad con un gran impacto.

En lugar de centrarse en realizar pruebas a las personas que presentaban síntomas, el gobierno de Katrin se permitió hacer las pruebas a grandes grupos de habitantes.

También llevan un estricto control de monitoreo, con lo que se evitaron cuarentenas, aislamientos y cierre de escuelas.

Llegamos a Finlandia, que tiene a la mujer más joven que ha tenido un puesto como líder de estado en la figura de Sanna Marin.

Como buena milennial, Sanna utilizó las redes sociales a su favor, concentrándose en uno de los grupos con mayor alcance en internet: los influencers.

El gobierno de Finlandia entiende que no todas las personas toman en serio las noticias, pero los jóvenes hacen caso a dichas figuras relevantes en redes sociales.

Así que mediante el contenido de los influencers, el gobierno buscó propagar información verídica sobre la pandemia, además de medidas preventivas para reducir el contagio. Nos parece genial y absolutamente inteligente por su parte.

En Noruega el enfoque fue diferente en cuanto a los grupos a los que se enfocó la atención: la primera ministra, Erna Solberg, decidió no informar a los padres, sino a los niños de las familias.

Usando las conferencias de prensa vía televisiva, no dejó que participaran adultos y se concentró en resolver las preguntas y dudas de los niños de todo el país.

Dinamarca es todo un ejemplo de disciplina y las medidas de su líder, Mette Frederiksen, sólo registró 6,511 casos y 299 muertes antes de reiniciar sus operaciones normales. ¿Qué sucedió? 

El país se anticipó y cerró fronteras antes que sus vecinos europeos y tomó ventaja en este encierro por tener sólo dos fronteras terrestres.

La disciplina del pueblo danés y su experiencia con el trabajo a distancia, ayudó a mantener un control al momento del encierro ante la pandemia. Todo sigue su curso, pero de manera preventiva y manteniendo un bajo número de contagios.

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