Click acá para ir directamente al contenido

Viernes 12 de julio de 2019

Estados Unidos: Perrito descubre la mejor forma de calmarse durante los fuegos artificiales del 4 de julio

Kimbo es un Golden Retriever tan inteligente como hermoso.

Kimbo es un Golden Retriever que ha vivido en Nueva York toda su vida y siempre está preparado para una nueva aventura.

Este perrito sabe disfrutar de todas las actividades que la ciudad y sus alrededores tienen para ofrecer, desde largas caminatas a través de calles bordeadas de piedra rojiza, visitas frecuentes a los parques de Brooklyn, natación en piscinas especiales para perros en Nueva Jersey y paseos por el Central Park.

En el pasado, el ruido y el bullicio de la ciudad nunca molestaron a Kimbo. Pero recientemente, él y su humano Marco, se mudaron a un nuevo vecindario en Brooklyn, un área muy concurrida que celebró el cuatro de julio como en varios lugares de Estados Unidos.



Por primera vez en la vida de Kimbo, de la nada, estaba muy nervioso cuando sonaron los fuertes ruidos de los primeros fuegos artificiales.

Afortunadamente, como cualquier neoyorquino experimentado, el perrito descubrió cómo mantener la calma en medio del caos, y también recibió un poco de ayuda.


Marco y Kimbo invitaban a cenar a algunos amigos el Día de la Independencia. Decidieron quedarse precisamente para por él, para evitar los fuegos artificiales, pero los sonidos atronadores aún podían escucharse desde su departamento.

En ese momento una tierna niña de 4 años, hija de un amigo, se encargó de hacer compañía a la mascota y calmar sus nervios. 
Al principio, fue difícil: el can seguía ladrando y Marco tenía que ir y ayudar a Kimbo para que todo estuviera bien, frotándose las orejas y dándole golosinas.

Sin embargo, de un momento a otro los ladridos cesaron. Cuando los adultos fueron a ver qué había calmado a Kimbo se encontraron con que el perro 
había subido a la tina y la niña había decidido rodearlo con todos sus juguetes favoritos, y eso parecía funcionar.

El peludo de cuatro patas descansó su cabeza e incluso se quedó un poco dormido mientras estallaban los últimos fuegos artificiales. Luego volvió todo a la normalidad.

SEGUIR LEYENDO