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Jueves 10 de septiembre de 2020

En Holanda dan clases al aire libre para evitar los problemas técnicos o de conexión de los alumnos

Así lo decidió una universidad de la ciudad de Midelburgo.

Una universidad de Holanda organiza cursos al aire libre para sus estudiantes en un parque, una plaza o un estacionamiento para limitar el número de clases que se imparten en línea debido al coronavirus.

Un profesor de ciencias demuestra un experimento encima de un banco, frente a 25 estudiantes abrigados y muy pendientes de lo que dice en el centro histórico de Midelburgo, la capital de la provincia de Zelanda.

El ruido de un vehículo de la limpieza y el paso de una pareja de jubilados y de un puñado de turistas obliga a Edward Nieuwenhuis a levantar la voz.

Por primera vez da su curso de Introducción a las Ciencias de la Vida en el exterior: hasta ahora, esta clase de la University College Roosevelt se dividía en dos, la mitad de los estudiantes presenciales y la otra mitad desde casa, para respetar las medidas contra el covid-19 en Holanda, donde se han declarado oficialmente más de 75.000 casos y 6.244 muertes.

Ante la perspectiva de un semestre entero de cursos en línea y locales semivacíos, la universidad identificó más de 20 lugares de la ciudad para impartir clases al aire libre.

"Es realmente genial porque podemos vernos sin pantallas ni interfaces digitales", así que "es más relajado, tienes la impresión de no estar en clase", y los estudiantes se distraen menos, afirma Nieuwenhuis.

Según él, las clases al aire libre podrían convertirse en una nueva forma de enseñar: "Espero que esto siga incluso cuando el virus haya desaparecido. Estoy seguro de que seguiremos dando muchos cursos en el exterior", afirma el profesor, que trabaja desde mayo en la universidad de Midelburgo, con un 60% de estudiantes procedentes del extranjero.

"Me gusta mucho la sensación de estar afuera, y podemos guardar una distancia suficiente entre nosotros, lo cual es imposible en un aula", explica Anje Boswijk, una estudiante holandesa de 21 años.

"Después de meses de cuarentena y de cursos en línea, es realmente inspirador y divertido tener cursos en el exterior", afirma Ediz Klont, un estudiante de 18 años que sueña con convertirse en cirujano.

"En comparación con la miseria digital en la que estamos", algunos escalofríos, el ruido de los autos o el sonido del campanario de la iglesia "es realmente maravilloso", concluye el feliz profesor.

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