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Jueves 5 de agosto de 2021

HEDY LAMARR la mujer que protagonizó el primer ORGASMO de la historia del cine (Y mucho más que eso)


"Indecente y moralmente peligroso". "Inadecuado, inmoral y lascivo". "Extremadamente audaz". Reseñas de 50 sombras de Grey? No exactamente. Esas son algunas de las críticas que recibió Ecstasy, que se estrenó por primera vez en los cines en 1933.

La película checa fue la primera película no pornográfica en presentar a una mujer realizando un orgasmo en la pantalla, y catapultó a esa mujer, Hedy Kiesler al estrellato internacional. En la película, Kiesler —quien luego se vería obligada a cambiar su nombre por el de Hedy Lamarr en un esfuerzo por distanciarse de su lujurioso debut— interpretó a Eva, una joven casada con un hombre mucho mayor que también resulta impotente.

Un día, mientras nada desnuda en un lago, su caballo sale corriendo con la ropa envuelta en el lomo. Una Eva desnuda persigue al caballo por el campo, en una escena escandalosa por su desnudez.


La persecución desnuda lleva a lo que solo puede llamarse ahora, anacrónicamente, un lindo encuentro, con un joven fornido al que más tarde lleva a la cama.

En este punto, cabe señalar, Eva ha huido de su matrimonio sin pasión, pero técnicamente no está divorciada. Entonces, cuando ella comete el acto con su joven amante, constituye adulterio, que en 1933 fue tanto motivo de protesta pública como su actuación sexualizada.

La escena de sexo en sí, es sorprendentemente bastante dócil para los estándares de hoy, se corta entre su mano que roza la alfombra en el piso, las perlas de su collar que  se esparcen mientras se las retuerce de su cuello y, lo más escandalosao, su rostro se contrae con el éxtasis del momento (léase: un orgasmo). Termina, naturalmente, con un cigarrillo. Así, a los 18 años y solo tres en su carrera cinematográfica, Hedy Lamarr hizo historia al ser la primera en desnudarlo todo en un largometraje.

Anne Helen Petersen, autora del libro Scandals of Classic Hollywood, ha señalado que aunque Lamarr no era la actriz más talentosa de su época,  le resultaba difícil que la tomaran en serio por algo más allá de su apariencia sensual. "A lo largo de su carrera en Hollywood, sería elegida como una 'puta de clase alta' tras otra: mujeres cuya belleza y sexualidad las convierten en víctimas naturales del mundo que las rodea". Y con sus seis matrimonios fallidos, ella era un elemento habitual de la fábrica de chismes de Hollywood.

La belleza de Lamarr también dificultaba el reconocimiento de su inteligengia, y es que junto con el compositor George Antheil, inventó y patentó una tecnología de salto de frecuencia que permitía que los misiles no fueran detectados. Aunque no se implementó a tiempo para su uso durante la Segunda Guerra Mundial, sí jugó un papel en la Guerra Fría, incluso contribuyó a la degradación de la Crisis de los Misiles Cubanos.

Con su patente, sentó las bases para la tecnología Wi-Fi, Bluetooth y celular. Aunque fue honrada más tarde en la vida por los últimos logros, pasó la mayor parte de su vida viviendo con las consecuencias del primero.

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Tags Cine