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Lunes 14 de junio de 2021

Delivery juntó las monedas de sus propinas de 9 meses en Alemania y la cifra recaudada se hizo viral

“Si la inflación fuera elevada, sería imposible tener una alcancía”, comentó el joven argentino.

Hace dos años el argentino Gonzalo Pérez decidió ir a España, país en el que cursó un Máster en Análisis Económico del Derecho y las Políticas Públicas en la Universidad de Salamanca. Previo a la pandemia, el joven alcanzó a recorrer Eslovaquia, Hungría, Austria, Polonia y Bulgaria.

Al instalarse en Berlín desde el año pasado, en septiembre de 2020 empezó a trabajar como delivery y las ganancias que logra obtener mes a mes son tan sorprendentes que sus posteos se hacen virales.

Desde su cuenta de Twitter narra sus vivencias como si estuviese un diario de vida, donde tiene miles de seguidores que están al tanto de sus pasos. 

"Comencé a trabajar de delivery en Alemania en septiembre del año pasado. Vengo juntando propinas desde entonces. Hace unas horas abrí mi alcancía y tenía 2.118,50 euros", escribió en el pie de la imagen en la que se puede ver contando una montaña de monedas sobre la mesa.

La fotografía fue tomada por unos amigos, que son los dueños de un restaurante vietnamita llamado "Umami". Se necesitaba cambio y le ofrecieron a Gonzalo intercambiar esas monedas por billetes. "Estamos hablando de un promedio de 235,38 euros por mes", detalló en la red social.

Pero esas no son todas las propinas, puesto a que si suma las de la aplicación del delivery, la cifra es aún mayor, ya que al menos son entre 100 y 150 euros mensuales

"Si vamos al relativo con el objetivo de dar un ejemplo, nada más que con el contenido de la alcancía podría comprar una Honda CBR 125 o una Yamaha YBR 125, ambas usadas", especificó Gonzalo, quien aclaró que destinará lo recaudado para costear sus estudios de perfeccionamiento en el Derecho.

A pesar de la abultada cifra del ahorro, el joven destaca la posibilidad de poder depositar las monedas en un recipiente cerrado sin tener que preocuparse por la pérdida de su poder adquisitivo: "Si la inflación fuera elevada, sería imposible tener una alcancía".

La vida austera para lograr una meta 

Eso no es todo, ya que Gonzalo compartió que de los 2.000 euros que gana, usó un 5% de lo que gastó para comer durante dos semanas donde se lee un total de 54,41 euros. "Eso es lo que gano en menos de cinco horas haciendo delivery", reveló.

Actualmente, el joven vive en una residencia para estudiantes que le cuesta 300 euros por mes porque quiere ahorrar la mayor cantidad de dinero posible.

"Tenés habitaciones compartidas que van desde los 400 euros a los 500 euros y hay monoambientes a partir de los 800 euros. Alquilar no es tan caro", ejemplificó tras ser entrevistado por Infobae.

Para Gonzalo, lo más importante es sentir que el esfuerzo vale la pena, ya que contó que conoce a muchas personas en otros países que trabajan más horas que él y en puestos más calificados y no son tan bien recompensados.

"No digo que emigrar sea algo fácil o difícil. Lo único que puedo asegurar, en base a mi experiencia personal, es que cada segundo ha valido la pena y lo volvería a hacer. Hay que venir con muchas ganas de trabajar", enfatizó.

Si bien en algún momento pensó en volver al país vecino, hoy lo descarta porque la estabilidad económica que logró en Berlín redujo el peso de su incertidumbre y ahora puede focalizar sus pensamientos en cosas que realmente le interesan. "Me terminé de convencer de que mi vida la voy a hacer en este lado. Aunque al principio pensaba que iba a ser temporal ahora ya es definitivo".

"Me gustaría continuar estudiando, tener mi negocio y seguir invirtiendo. Siempre a base de trabajo y dando todo. Mi objetivo no es acumular sino ver hasta dónde puedo llegar", admitió. 

Los próximos pasos del joven abogado serán invertir el dinero ahorrado en otro máster pero relacionado con la economía, el análisis de datos y la programación.

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