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Jueves 3 de agosto de 2017

Cómo enseñarle a tus niños la autorregulación y no morir en el intento

Que entiendan sus emociones es esencial para que sepan cómo guiarlas en el futuro.

Le pregunto a las madres y a los padres: ¿Le cuesta manejar las pataletas de su hijo? ¿Termina cediendo ante su ansiedad e insistencia cuando la respuesta inicial había sido No? ¿Tiene un hijo que pega cuando se frustra o que llora más de lo soportable?

La palaba clave es autorregulación. Es la capacidad de hacernos cargo de las propias emociones, deseos, necesidades, tendencias e impulsos, modulando su expresión, además de la capacidad para encausarlas en nuestras metas y objetivos.

La autorregulación se va construyendo lenta y gradualmente a lo largo de la vida hasta lograr, al final de la adolescencia, la capacidad de pensar sobre los propios actos y sus posibles consecuencias, regulando los propios impulsos y emociones.

Este es un camino largo y se basa en dos pilares fundamentales: la madurez cerebral; y la apropiada acción modeladora del ambiente. Para esto último, la orientación y conducción de los padres es fundamental.

¿Qué hacer? Ponga atención a los consejos que entrega el sitio El Definido.

1) Entender el proceso: La estructura y organización cerebral de un niño pequeño hace que necesite de otro para regularse, hay reacciones que son normales y requieren contención.

2) Mantener la propia calma y ser modelos de autorregulación. Cuando los padres perdemos el control y reaccionamos agresiva o frente a las conductas de nuestros hijos estamos entregando, a un cerebro en formación, un estilo de respuesta que será aprendido.

3) Fomentar la reflexión. Hay que enseñarles a pensar y entender lo que están viviendo. Poner los hechos en palabras ayuda.

4) Enseñar conductas apropiadas para expresar sus emociones. Por ejemplo, mostrarle que entendemos la rabia que le dio, pero que no por eso puede gritar un garabato a sus padres.

5) Promover hábitos y rutinas. Los niños necesitan un cierto orden externo, un ritmo en sus vidas, para ir adquiriendo gradualmente un orden interno que nos da la capacidad de autorregularnos.

6) Enseñar a organizarse, a jerarquizar y secuenciar los pasos que debemos realizar para hacer una tarea. Si como padres ayudamos a nuestro hijo a ser consciente de este proceso, irá aprendiendo a hacerlo por sí mismo.

Fuente: El definido.

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