Entre luces de ciudad, terrazas abiertas y cocinas que recorren el mundo, Cenco Costanera inaugura un espacio que mezcla gastronomía, música y ritmo urbano en una escala poco habitual para la capital.
Entre luces de ciudad, terrazas abiertas y cocinas que recorren el mundo, Cenco Costanera inaugura un espacio que mezcla gastronomía, música y ritmo urbano en una escala poco habitual para la capital.
Hay momentos en que la ciudad cambia sin avisar demasiado. No es un hito evidente, sino más bien una suma de señales: más luces encendidas al atardecer, más gente quedándose un rato extra, más excusas para no irse temprano. En ese cruce aparece QINTO, el nuevo espacio de Cenco Malls que transforma el quinto nivel de Cenco Costanera en algo más que un patio de comidas.
Con más de 80 propuestas —y una concentración que se despliega principalmente en este nivel—, el lugar se siente como un pequeño mapa gastronómico. Hay rutas que pasan por lo asiático, otras que miran al mar, algunas más urbanas. Nombres como La Perla del Pacífico, Udon, La Birra Bar, Margó, Frida Kahlo, Enrique Tomás o Luna Bar aparecen como estaciones posibles dentro de un recorrido que no necesariamente tiene orden.
Pero más allá de la comida, hay algo que sostiene la experiencia: las terrazas. abiertas, en movimiento, con vista directa a Santiago, funcionan como un punto de encuentro natural. No importa mucho si es de día o de noche; el espacio se adapta, cambia de tono y propone distintas formas de habitarlo.
La inauguración ocurrió al atardecer del jueves 9 de abril, con música en vivo a cargo del dúo Amigo de Artistas y un DJ set que terminó de marcar el ritmo de lo que se viene. Porque QINTO no se piensa como algo estático, sino como una programación constante: after office los jueves, noches más encendidas los viernes, intervenciones y espectáculos los fines de semana, y un cierre más familiar los domingos.
En una ciudad que muchas veces se fragmenta entre barrios y rutinas, este tipo de espacios propone otra lógica: quedarse, recorrer, mezclar planes. QINTO aparece así, casi sin anunciarse demasiado, como uno de esos lugares donde algo nuevo empieza a pasar.