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Jueves 30 de diciembre de 2021

2021: El año de la música en femenino

Adele, Olivia Rodrigo y Taylor Swift, íconos musicales del 2021.

Durante los últimos 12 meses, nacieron nuevas superestrellas, reapareció Adele y cambió la forma de escuchar música en streaming, Taylor Swift reeditó un disco con aroma a inédito. Britney Spears es libre.

Por Bastián García Santander

Enero. Recién había concluido una temporada atípica para la música por la pandemia del coronavirus: una cartelera en vivo casi desolada -salvo en coordenadas específicas de Asia y Oceanía en cuanto a shows realmente masivos-, pero consistente en el streaming y las plataformas digitales. Dua Lipa, The Weeknd, Bad Bunny, Ariana Grande y Taylor Swift, por nombrar a los principales referentes del pop, sostuvieron a una industria privada de subir a los grandes escenarios.

2021, por ende, se vislumbraba desde una suerte de efervescencia por conseguir un esquivo regreso a la normalidad.

Y el 8 de enero, acomodándonos al nuevo año, la adolescente Olivia Rodrigo hizo su debut triunfal con "Drivers license". Una voz fresca, maquillada con beats minimalistas y promesas de masividad encausó los oídos del público hacia una figura casi desconocida. Tenía 17 años y solo algunos podían dar fe de conocerla por sus créditos en las series juveniles "Bizaardvark" de Disney Channel y, más recientemente, "High School Musical: The nusical: The series" de Disney+.

El rumor de su nombre se transformó rápidamente en fenómeno: con su primer single alcanzó el número 1 del ranking Hot 100 de Billboard, récord de repetiría con "Good 4 U" tras el lanzamiento de "Sour" en mayo, álbum que también alcanzó el tope del Billboard 200 de los discos más vendidos/escuchados en Estados Unidos.

Olivia Rodrigo, además, enfrentará el 2022 con nominaciones al Grammy en las categorías Álbum del Año y Mejor Álbum de Pop Vocal por "Sour"; Mejor Artista Nueva; Grabación del Año, Canción del Año y Mejor Interpretación Solista de Música Pop por "Drivers license"; y Mejor Video Musical por "Good 4 U".

Julio. Aunque no lo sabíamos, Billie Eilish estuvo un año completo construyendo el hype por su nuevo disco. Publicó seis sencillos entre el 30 de julio de 2020 y el 30 de julio de 2021 hasta enloquecer a sus fans con "Happier than ever", su segundo larga duración. Secundada de un cambio de look más atrevido y luminoso que marcó la partida de su siguiente etapa musical tras "When we all fall asleep, where do we go?" (2019), la estadounidense de 20 años sigue moviéndose a ritmo frenético, nostálgico e indescifrable. Los pilares de su estatus de heroína de una generación.

Noviembre. Un mes en el que se entrelazaron tres hitos, donde se cruzaron los nombres de Taylor Swift, Adele y Britney Spears y también las historias de mujeres fuertes luchando con sus problemas personales desde la música.

La primera, con astucia y olfato comercial, despedazó los intereses mercantiles de los que se quedaron con las grabaciones originales de su discografía hasta "Reputation" (2017) regrabándolos uno por uno bajo el rótulo de "Taylor's version". En abril publicó el primero: "Fearless"; y siete meses después, el día 12, lanzó "Red", con ese relato descorazonado de una ruptura -con el actor Jake Gyllenhaal como principal culpable, aseguran los más informados- y su entereza para superarla. Un álbum que representa un recuerdo, pero con aroma a nuevo porque, aunque la artista estadounidense tiene 32 años en la actualidad, los sentimientos detrás de sus letras conforman una narrativa atemporal.

En esos días, Britney Spears les hizo a sus fanáticos explotar en un grito incluso más eufórico que haber escuchado "…Baby one more time" por primera vez.

A sus 40 años, la princesa del pop original pudo quitarse las amarras de la tutela legal que llevaba padeciendo hace 13 años. En septiembre, su padre Jamie había quedado afuera de la supervisión obligatoria y en noviembre la Justicia de su país tomó la decisión de liberarla al completo.

El movimiento #FreeBritney triunfó y vio cómo quedó atrás su colapso público -aquel donde se rapó la cabeza, golpeó a un fotógrafo con un paraguas y se le vio llorando protegida por un local de comida rápida con uno de sus hijos en su regazo-. La voz de "Toxic" retomó el control de su vida, de su dinero y hasta de su cuerpo, porque tutelada ni siquiera tenía derecho a decidir si podía embarazarse o no.

Una semana después, coronando la temporada, Adele mostró al público el tan anhelado "30", su primer disco en seis años. En una industria en la que gracias a la tecnología es cada vez más difícil guardar secretos, la británica de 33 años jugó bastante tiempo al despiste. Casi sin quererlo. En octubre de 2020 fue la presentadora invitada de "Saturday Night Live" de la televisión de EE.UU. El mundo esperaba llegada de una nueva canción, pero esta se tardó hasta doce meses en ser liberada.

"Easy on me" llegó el 15 de octubre pasado, delatada por la nueva imagen de su compositora en sus perfiles oficiales en redes sociales. En lo que no se tardó fue en catapultar el single al número 1 de los rankings de Estados Unidos y Reino Unido. Lo mismo con el álbum, en un viaje conmovedor por la separación de su ex esposo, la crianza de su hijo y su renacer personal y amoroso.

Adele dicta las pautas de la industria musical, si hasta convenció a Spotify de que "30" no pudiese escucharse en aleatorio. "30" debe reproducirse de manera tradicional, en orden, ojalá de principio a fin, porque allí se encuentra, en parte, la belleza de su lectura.

El 2021 de la música fue en femenino.

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